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miércoles, 27 de agosto de 2014

Poliomielitis

 Poliomielitis.

El Sanatorio Marítimo, como decíamos en nuestro anterior comentario, desde un principio, caló muy hondo en la población asturiana. Las visitas al centro eran incesantes, jóvenes y adultos, quieren ver y conocer a los niños del Marítimo y quieren compartir un rato de su tiempo, con nuestros niños.
Las visitas médicas cada día, que pasa, van en aumento. Los nuevos ingresos en el hospital no cesan de aumentar. Ya se han sobrepasado las cien camas, que se habían preparado en las dos salas, la Sala de San Rafael y la Sala de San Paulino. La dirección del Centro se plantea la posibilidad de solicitar al Ministerio de Educación y Ciencia un maestro de primaria, que se responsabiliza de las tareas escolares y marque las pautas de escolarización, que nuestros niños tienen que seguir. Las edades de los niños  son muy variadas y a todos hay que atender. La  ayuda  de los  Hermanos va a ser imprescindible en el buen funcionamiento de la vida escolar. Nuestros niños en su mayoría proceden de  Las Cuencas mineras, aunque los hay también de los más apartados rincones de nuestra Asturias.


Los niños están felices y contentos.



















La Poliomielitis sigue siendo la enfermedad principal de nuestros pacientes, aunque también el mal de Pott, y las malformaciones de columna abundan en su mayoría.
La poliomielitis es una enfermedad infecciosa causada por un virus, que vive en la garganta y el tracto intestinal. Con frecuencia se transmite de persona a persona por medio del contacto con las heces de una persona infectada y también puede propagarse por medio de las secreciones de la boca o la nariz. La polio era muy común en los Estados Unidos y enfermaba de gravedad a miles de personas cada año antes de que se empezara a aplicar la vacuna en el año 1955. La mayoría de las personas infectadas con el virus de la polio, no presentan síntomas; sin embargo, para menos del 1% de las personas que desarrollan parálisis, puede provocar discapacidad permanente e incluso la muerte. La vacuna contra la polio puede administrarse al mismo tiempo que otras vacunas. La mayoría de la gente debe vacunarse contra la polio en la infancia. En España en estos años aún no había llegado la vacuna  y eso hizo que muchos de nuestros niños adquirieran dicha enfermedad.

Sir Percival Pott, en 1779, reconoció la giba dorsal, el absceso osifluente y los trastornos neurológicos como del mismo origen etiológico, lo que se conoce como Mal de Pott. Los síntomas de esta enfermedad se detectan cuando el niño se siente con falta de fuerzas, decaído, pérdida de apetito, de peso y con fiebre vespertina

Grupo de niños gijoneses visitan el Sanatorio Marítimo.















Giba dorsal aparece en la región torácica. Se aprecia especialmente al examinar el dorso lateralmente, que es de ángulo agudo, a diferencia de la giba del dorso redondo, y de la escoliosis, que es unilateral. Se produce por derrumbe anterior de los cuerpos vertebrales. El diagnóstico y tratamiento oportunos evitan esta complicación.
El tratamiento médico era de reposo en cama el primer tiempo, para que el paciente responda en mejores condiciones a la agresión del bacilo tuberculoso y descargue el peso del cuerpo sobre   las vértebras comprometidas. Inmovilización: corsé, cuando se autoriza levantarse y existe riesgo de aplastamiento vertebral. Régimen alimenticio normal. Fármacos antituberculosos, es lo más importante y a veces es lo único que se usaba.
Nuestros niños estaban en su mayoría encamados. La cama era su mesa de estudio, su patio de recreo, su comedor, su sala de estar, la cama para nuestros niños lo era todo.  

Gerardo Alonso Matías.


martes, 19 de agosto de 2014

El Sanatorio Marítimo camina con paso firme.


Han pasado los dos primeros años de la inauguración del hospital, Sanatorio Marítimo y las dos salas, San Rafael y San Paulino, están ocupadas en su totalidad, más de 80 son los niños, que están recibiendo tratamiento a sus dolencias. Las consultas  ambulatorias en las distintas especialidades están recibiendo a muchos niños asturianos, proliferando más los niños procedentes de Las Cuencas Mineras.
Gimnasio primitivo.
El Marítimo ha calado muy hondo en el pueblo asturiano, que desde el día de su inauguración, no ha dejado de acudir al Hospital a depositar sus donativos e inscribirse con sus cuotas mensuales o semestrales para ayudar al sostenimiento del Centro y a colaborar en el mantenimiento de tantos y tantos niños como son asistidos.
Tenemos que tener en cuenta que este es un centro que no cuenta con ninguna ayuda estatal establecida. Al lado de estas limosnas sencillas, pero muy meritorias, figuran otras más importantes de personas y sociedades favorecidas con sus bienes y grandes fortunas. De estas nos gustaría destacar La Sociedad M. Duro-Felguera, que ha costeado el mantenimiento de 4 camas; Industrial Asturiana, Santa Bárbara, que ha costeado 2 camas, Personas particulares que han costeado 1 cama. La lista sería interminable. También distintas sociedades carboneras, Duro Felguera, Casa Vigil han entregado importantes cantidades de carbón, como donativo al Sanatorio Marítimo. La Fábrica de Loza del Natohoyo  donando el servicio de mesa, Industrial Gijonesa entregando gran cantidad de vasos y jarras de cristal y otro tanto Vidriera Gijonesa y así seguiríamos mencionando entidades y personas,, que con sus aportaciones han hecho posible el poder “arrancar” esta obra de San Juan de Dios .

Tuna universitaria de Oviedo.
Las puertas del Sanatorio Marítimo, después de estos dos años, siguen abiertas para la niñez desvalida. Ahora corresponde a Los Hermanos de San Juan de Dios corresponder a tantas esperanzas depositadas por los asturianos y hacer sentir la influencia de estas buenas obras a las clases trabajadoras.  La caridad bien entendida, del Padre Juan de Dios, será el aliciente constante, que mantenga a sus Hijos en el fiel desempeño de misión tan sagrada y benéfica.

La Virgen de Covadonga bajo cuyos auspicios ha sido puesta El Sanatorio Marítimo, proteja a todos estos jóvenes y niños asturianos y encuentren en el Marítimo su lugar para poder finalizar su curación.
Gerardo Alonso Matías.

martes, 5 de agosto de 2014

Después de la inauguración..

Pasadas las celebraciones de la inauguración del  Centro, El Sanatorio Marítimo inicia una nueva vida. Son más de 40 los niños, que ya están hospitalizados y como dijera el Padre Provincial el día de la inauguración, en este Hospital serán recibidos cuantos niños enfermos y pobres llamen a sus puertas y sufran desviación de la columna vertebral, padezcan lesiones de cadera, tumores blancos, mal de Pott, parálisis infantil, procesos fistulares, pies zambos, poliomielitis y tantas otras deformaciones congénitas, propias de la especialidad ortopédica a la cual se dedicará el Sanatorio. Contará con los adelantos más modernos de la ciencia médica,  para conseguir la rehabilitación de tantas pobres criaturas, que habitan en nuestros pueblos y ciudades, en cualquier lugar de Nuestra Asturias. 
Sala de San Rafael una tarde de día de fiesta.
Muchos de estos procesos curativos son de una larga duración  y de una marcada lentitud; en la mayoría de los casos, seran años de internamiento. Pues bien, mirando por el bien de los niños y de sus familias, La Orden Hospitalaria de San juan de Dios, aprovecha este hermoso tiempo para dar a los niños hospitalizados y en sus propias camas, dentro de las salas, que se convierten de esta manera en escuela, la educación primaria y se les imparte, al mismo tiempo, la formación religiosa adecuada a sus edades. Se está comprobando que muchos de estos niños a su ingreso en el Sanatorio, no conocían ni el abecedario  y mucho menos la aritmética. Pues bien, en el tiempo que dure su ingreso en el Hospital, Los Hermanos Hospitalarios se encargarán de impartir dichas enseñanzas para que los niños cuando se les de el alta médica, salgan del Sanatorio Marítimo, con unos conocimientos,  acordes a su edad.
Mediante el ejercicio de la caridad, bien entendida, La Orden Hospitalaria ha cumplido siempre con uno de sus lemas favoritos: “el ir a las almas por los cuerpos”, sin cuyo postulado espiritual, carecería de sentido La Orden Hospitalaria.

Recordemos lo que el Santo Padre Pio V dijo al presentarle Los Estatutos para su aprobación: “Esta es la flor que faltaba en el ameno jardín de la Iglesia.”
Muchos os estaréis preguntando: Para llevar a feliz término el funcionamiento de este nuevo hospital, Sanatorio Marítimo, con qué capital se maneja?  El P. Provincial se hizo esta misma o parecida pregunta en el día de su inauguración y él mismo se dio la respuesta: “Contamos con el mismo capital, ni más ni menos, que hace más de cuatrocientos años legara nuestro glorioso Padre Fundador, San Juan de Dios, ninguno”.
Confiamos plenamente en La Divina Providencia, en las limosnas y en las suscripciones, que las gentes de Asturias nos están otorgando.

A partir de ahora, cuatro Hermanos Hospitalarios recorrerán diariamente los pueblos de Asturias informando de lo que es el Marítimo y recabando limosnas para poder sostener los gastos del Hospital y así poder atender a nuestro chicos hospitalizados. El Marítimo será similar a otros centros-hospitales de la Orden de San juan de Dios repartidos por la geografía nacional, San Rafael de Madrid, San Juan de Dios de Barcelona, San Juan de Dios de Córdoba, Santa Clotilde de Santander, Jesús del Gran Poder en Sevilla, San Rafael de Vigo, San Juan Grande de Jerez de La Frontera, San juan de Dios de Granada… cuyos ciudadanos de esos lugares, les mantienen y apoyan con sus limosnas y suscripciones.

En Asturias Los Hermanos de San Juan de Dios patean a diario toda la provincia y en todos los sitios van explicando la obra del Sanatorio Marítimo. La respuesta en todos los lugares es muy positiva. Por toda Asturias fue llevado el mensaje, éste caló muy hondo, sobre todo, en  Las Cuencas Mineras del Caudal y del Nalón, donde la clase trabajadora y minera respondió admirablemente. Con gran orgullo contaba un Hermano limosnero, que en uno de los pueblos del Concejo de Langreo, un minero se hallaba ausente en una de las reuniones generales, que un Hermano había tenido en Sama de Langreo, pero oyó hablar con gran  entusiasmo en el chigre de la visita del fraile y el ofrecimiento desinteresado, que hacía el religioso de su Sanatorio para los hijos del pueblo y como esto ocurría en el preciso momento de pasar por allí el fraile, este minero se acerca al religioso  y le dice: “Padre, como verá  Usted, yo soy un obrero y padre de doce hijos. Anóteme como socio de su obra con una peseta mensual. Poco es, Padre, lo comprendo, pero no puedo más. Cuando venga Vd. por aquí para cobrar la suscripción de los demás, no deje de pasar también por mi casa. Quién sabe si algún día necesitarán mis hijos de sus servicios, y aun cuando así no fuera, gustoso le daré la peseta mensual para cualesquiera otro de mis compañeros, que tenga esta desgracia.”

Gerardo Alonso Matías.

viernes, 1 de agosto de 2014

El día después...

Después de la fiesta de la inauguración y durante bastantes días, la prensa nacional y regional se hizo eco de este acontecimiento y fueron muchísimos los visitantes, no sólo gijoneses y asturianos, sino también muchos de los veraneantes, que por estas fechas visitaban Gijón, quienes se acercaron al Sanatorio  Marítimo para visitar a los niños, conocer las instalaciones y hablar con los Hermanos, que siempre estuvieron dispuestos a conversar con todo el mundo. Los niños encamados recibían regalos, juguetes y golosinas sin parar. 
El H. Provincial Claudio Piña el día 14 de Septiembre y antes de regresar a Madrid, donde tenía su residencia, dirigió desde la emisora local Radio Gijón, unas palabras de agradecimiento a todos los asturianos y entre otras cosas dijo: “Hoy al despedirnos de vosotros, queridos y nobles asturianos, podríamos, con toda verdad, unirnos al Real Profeta y exclamar desde lo íntimo de nuestro corazón: < Sí, grandes cosas ha obrado el Señor en nuestro favor; inundados estamos de gozo>.”
Año 1945.

Nuestro programa con motivo de la bendición e inauguración del Sanatorio Marítimo, San Bernardo y San Hermenegildo, que como todos sabéis está dedicado a niños lisiados, hijos de obreros, se fue desarrollando con suma regularidad y con gran brillantez. 
Nuestros sueños y pronósticos han sobrepasado, con creces, nuestros cálculos. 

Estamos jubilosos y agradecidos por vuestra gentileza. Antes de partir para Madrid, quiero saludaros a todos a fin de expresaros en nombre propio y en nombre de la Orden Hospitalaria, nuestro más profundo reconocimiento, gratitud, que os reiteramos por las innumerables muestras de cariño y afecto hacia nuestros pequeños pacientes. 
Habéis prodigado en estos días vuestros obsequios y caricias, tanto más de agradecer cuanto que muchos de estos niños, por hallarse sus padres en el rudo trabajo de las minas, no les es posible visitarles con la frecuencia, que quisieran . Gracias a todos. Todos hemos escuchado y hemos comprobado, que el objetivo del nuevo Sanatorio Marítimo, es recoger a los niños lisiados asturianos de la clase humilde y trabajadora, prestarles aquel tratamiento conveniente, que los haga útiles miembros de la familia y de la sociedad, que les ha tocado vivir.
En el concepto de lisiados están comprendidos los afectados de tuberculosis osteoarticulares, parálisis infantil y deformidades congénitas o adquiridas, mal de Pott, pies zambos, luxaciones congénitas, fracturas viciosamente consolidadas etc.
 Este es el objetivo de las múltiples salas de su sección policlínica, de los aparatos más modernos de la técnica ortopédica, de su magnífica terraza solárium, de su orientación y emplazamiento marítimo, a fin de que, conjugándose la abundancia de sol con la riqueza de yodo marino, obren con virtud cicatrizante y vigorizante sobre los miembros ulcerados y anémicos de estas criaturas y al propio tiempo, que la ciencia corrige sus defectos y pone en condiciones su normal funcionamiento.
El Sanatorio Marítimo cubrirá su finalidad mediante un doble servicio: El servicio de la hospitalización de todos los casos, que lo requieran y en segundo lugar, tener las consultas públicas, gratuitas y extender estas consultas al máximum de especialidades infantiles posibles y proporcionar al niño enfermo todos aquellos tratamientos que la consulta exija.
El Sanatorio Marítimo se ha dotado de un potente cuerpo facultativo, que desinteresadamente va a prestar su ayuda y colaboración para llevar adelante los objetivos marcados.
Este cuerpo facultativo lo forman: Director Dr. Aquilino Hurlé Velasco; Subdirector. Dr.  D. Antonio Suárez Granda; Cirujano Dr. D. Luis Cueto Granda; Medicina General Dr. D Jesús García Rendueles; Pulmón y Vías Circulatorias  Dr. D. Lorenzo Abruñedo; Oculista Dr. D.  Salvador Díez del Corral; Odontólogo, Dr. D Alberto del Campo;  Otorrinolaringólogo Dr. D, Vicente Novoa; Radiólogo, Dr.  Suárez; Gimnasia Ortopédica, Dr. D. Jesús del Campo. Laboratorio Licenciado D. Justo del Castillo.  A este cuadro de facultativos le acompañaba la Comunidad de los Hermanos de San Juan de Dios todos ellos especializados y con una práctica indiscutible en todas las ramas de estas especialidades.


Gerardo Alonso Matías.

miércoles, 30 de julio de 2014

En el recuerdo....

Hoy no vamos a comentar nada del Sanatorio Marítimo. Hoy este espacio lo  vamos a dedidar en recuerdo de aquellos 71 Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios que sufrieron el martirio por haber mantenido y confesado su fe en Cristo-Jesús, sirviendo a los enfermos y necesitados , durante aquella terrible guerra civil que tanta sangre y sacrificio costó en aquellos tres terribles años 1936-1939.

Estos 71 Hermanos, sin preocuparse del peligro que les acechaba, permanecieron en sus puestos desempeñando el apostolado de la caridad con su entrega diaria sin dejarse intimidar por los insultos y amenazas de muerte, que les estaban dedicando constantemente, aceptando voluntariamente el martirio.
San Juan de Dios en el Sanatorio Marítimo de Gijón

Beatos Braulio María Corres Díaz de Cerio y compañeros mártires. En Calafell, el 30 de julio de 1936, en la persecución religiosa desatada durante la guerra civil española, fueron inmolados, por odio a la fe y a la profesión religiosa, quince miembros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, pertenecientes a la comunidad del Sanatorio de San Juan de Dios de Calafell, cerca de Tarragona (España). Éstos son sus nombres: 
Sacerdotes: Braulio María Corres Díaz de Cerio, nacido en Torralba del Río (Navarra) en 1897, maestro de novicios;Julián Carrasquer Fos, nacido en Sueca (Valencia) en 1881, superior de la comunidad.

Religiosos profesos: Eusebio Forcades Ferraté, nacido en Reus (Tarragona) en 1875;Constancio Roca Huguet, nacido en San Sadurní de Noya (Barcelona) en 1895; Benito José Labre Mañoso González, nacido en Lomoviejo (Valladolid) en 1879; Vicente de Paúl Canelles Vives , nacido en Onda (Castellón de la Plana) en 1894. 

Novicios: Tomás Urdánoz Aldaz, nacido en Echarri (Navarra) en 1903; Rafael Flamarique Salinas, nacido en Mendivil (Navarra) en 1903; Antonio Llauradó Parisi, nacido en Reus (Tarragona) en 1910; Manuel López Orbara, nacido en Puente la Reina (Navarra) en 1913; Ignacio Tejero Molina, nacido en Monzalbarba (Zaragoza) en 1916; Enrique Beltrán Llorca, nacido en Villarreal (Castellón de la Plana) en 1899; Domingo Pitarch Gurrea , nacido en Villarreal (Castellón de la Plana) en 1909; Antonio Sanchis Silvestre, nacido en Villamarchante (Valencia) en 1910; y Manuel Jiménez Salado, nacido en Jerez de la Frontera en 1907

In memoriam

Gerardo Alonso Matías.

domingo, 27 de julio de 2014

Y llegó el día soñado

Terminadas las obras de construcción, el Sanatorio Marítimo presenta un bonito aspecto, se están ultimando los últimos detalles y la obra se da por concluida. Ahora se inicia un nuevo trabajo arduo y difícil, el de las suscripciones. Por toda la región asturiana  de desplazan los nuevos Hermanos llegados para tal fin. Se comienza a patear las zonas mineras de Langreo y de Mieres, los resultados son muy satisfactorios. El fin que persigue el Sanatorio Marítimo, ayudar al niño pobre y enfermo, ha calado muy hondo en el  pueblo asturiano. El día 9 de Julio llegaron a Gijón los 5 primeros Hermanos, entre los que se encontraba un asturiano natural de Carbayín, estos Hermanos  van a formar la Primera Comunidad religiosa que va a regentar el Sanatorio Marítimo. El día 5 de Agosto de 1945 ingresan los tres primeros niños, Jesús Fueyo de 13 años, natural de La Felguera; José Minervino Valdés de 12 años natural también de La Felguera y Jesús Felgueroso de 10 años natural de Sama de Langreo y así fueron ingresando paulatinamente niños de distintos lugares de Asturias, de tal forma, que el día 8 de Septiembre, fecha de la inauguración ya se encontraban hospitalizados 46 niños.
Días antes de su inauguración se imprimieron centenares de invitaciones concebidas en estos términos:
Capilla antigua del Sanatorio Marítimo.1945.
“Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Solemne bendición e inauguración del Sanatorio Marítimo de San Bernardo y San Hermenegildo para niños lisiados pobres, sito en el camino de La Providencia en Gijón, en su nombre el P. Provincial tiene el honor de invitarle a Vd. a tan solemne ceremonia de su inauguración, ésta tendrá lugar el día 8 de Septiembre  festividad de la Santina de Covadonga”.

Y llegó el día 8, día tan esperado por muchos gijoneses y por muchos asturianos. Amaneció un día de los clásicos del litoral cantábrico en el cual alterna el sol y la bruma, que se van convirtiendo en nubes, nubes que a lo largo del día van a descargar ese orvallu tan característico de nuestra región. La coincidencia de ser el día de Covadonga sirvió para que el entusiasmo del pueblo se desbordara en todos los actos que se desarrollaron a lo largo del día. Presidió la inauguración la esposa del Jefe del Estado Doña Carmen Polo acompañada de su hija Carmen Franco, que sería la madrina de dicho acto. Fueron muchas las autoridades civiles y militares presentes en todos los actos, así como representantes de las distintas comunidades religiosas de Gijón y Oviedo. Tanto las Ilustres damas como las autoridades civiles y militares fueron recibidas a las puertas del Sanatorio Marítimo por el H. Provincial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios,  Claudio Piña Tejedor. También asistieron a dicho acto D. Hermenegildo Alfageme, acompañado de su esposa e hijos, así como el nuevo primer director médico D. Aquilino Hurlé. El Obispo de Jaén D. Rafael García bendijo las distintas dependencias del Sanatorio Marítimo. El Sr. Arzobispo de Oviedo no pudo asistir por estar ese día celebrando la Patrona de Asturias en Covadonga.  Todos los asistentes hicieron grandes elogios de las distintas instalaciones, parándose a saludar e interesarse por los niños hospitalizados, con los que compartieron amigablemente. El acto solemne de la inauguración se celebró en la hermosa terraza, en la cual se había levantado una tribuna para que los gijoneses, que se habían acercado hasta el Sanatorio Marítimo pudieran ser testigos del acontecimiento. En dicho acto tomaron la palabra distintas personalidades: El Padre Provincial dando las gracias a los asistentes pero de una manera especial a D. Hermenegildo Alfageme. Entre otras cosas dijo. “En este Sanatorio Marítimo, serán recibidos cuantos niños enfermos y pobres llamen a sus puertas y sufran desviación de la columna vertebral, padezcan lesiones de cadera, tumores blancos, mal de Pott, parálisis infantil, procesos fistulares, pies zambos y tantas otras malformaciones congénitas, propias de la especialidad ortopédica a,la que se dedicará este Sanatorio”. Seguidamente tomó la palabra el Sr. Alfageme quien dio las gracias a La Orden Hospitalaria y al pueblo de Gijón por ver coronada una de sus grandes ilusiones, cual era, ver levantado un Centro Sanitario para niños pobres en el mismo lugar donde un día, no muy lejano, perdieron su vida sus seres queridos.

La prensa local y nacional, así como las emisoras de radio local y regional, se hicieron eco de este acontecimiento vivido en Gijón. El diario Pueblo de Madrid publicaba en sus páginas el siguiente comentario. “Todos los que visitan este centro gijonés del Sanatorio Marítimo, son, en el futuro, propagandistas y protectores de esta gran obra.”
Gerardo Alonso Matías. 

Manos a la obra…….

Como decíamos en la entrada anterior, las obras de construcción del Sanatorio Marítimo fueron encargadas al arquitecto gijonés Sr. Del Busto y la empresa constructora fue la empresa gijonesa, Fomento de Obras y Construcciones. Las obras comenzaron a gran ritmo, tan pronto se resolvieron todos los trámites burocráticos. Durante la construcción hubo que superar algunos inconvenientes derivados por la falta de materiales,  que por estos años de la posguerra, escaseaban en Gijón y en Asturias. En Abril de 1944 visitó las obras el H. Arsenio, Provincial de Castilla. Su visita, que duró varios días, sirvió para inspeccionar los trabajos, que se estaban realizando y resolver algunas dificultades, que estaban surgiendo. Esta visita sirvió también para estrechar aún más las relaciones con los PP del Corazón de María, pues en la Residencia de Los Claretianos, se hospedó el H. Provincial los días que duró su visita. Al finalizar el año 1944 se ultimaron las partes constructivas y se comienzan las distintas instalaciones de calefacción, agua, luz etc. En el año 1945 se monta todo el material clínico, la cocina, la lavandería, las camas, los muebles  y se levanta una tapia que circunda toda la finca, que ocupa el Sanatorio Marítimo y que según los datos existentes, sobrepasa la superficie de treinta y cuatro mil metros cuadrados.


 El  Sanatorio Marítimo dista del centro de la ciudad de Gijón, dos kilómetros aproximadamente en la carretera, que va a La Providencia bordeando el litoral acantilado.  Podemos decir sin lugar a duda, que su emplazamiento ocupa uno de los parajes   más bellos de los contornos de Gijón enclavado en  una de las extremidades, que forma el arco de la playa gijonesa, con vistas maravillosas al mar Cantábrico. Esta zona se denomina La Eria del Piles, (ería significa campo de cultivo) pues cuando se compraron los terrenos al Conde de Revillagigedo era un conjunto  pequeñas huertas donde se cultivaba todo tipo de hortalizas. En un principio la entrada principal estaba formada por un arco central, que era el portón  y dos puertas laterales de castaño.  Los escudos de Asturias y de Gijón estaban situados a los lados y por encima de la puerta principal, el escudo de La Orden Hospitalaria con una inscripción que decía: Sanatorio Marítimo, Hermanos de San Juan de Dios, Los escudos estaban labrados en piedra artificial y la entrada estaba rematada por un tejadillo de alero saliente, que coronaba la portada.
Muchos y variados eran los servicios clínicos  de que disponía el nuevo hospital, Sala de reconocimiento, Rayos X, Sala de quirófano, Sala de esterilización, Sala ortopédica , Sala de fisioterapia, Gimnasio, Sala de escayolas etc. La Capilla de unos 50 metros cuadrados tenia un hermoso altar labrado en ricas maderas y adornos dorados. Se debe de destacar las ventanas vidrieras artísticas bien labradas hechas por  la Unión de Artistas Vidrieros de Irún  y en las que destacaba la figura de San Juan de Dios rodeado de un grupo de niños.  Destacaban en la primera planta las dos enormes salas  denominadas Sala de San Rafael y Sala de San Paulino con veinticinco camas cada una, con enormes ventanales que se comunicaban con la terraza-solárium de más de sesenta y cinco metros  de larga por cinco de ancha y en toda su longitud un magnífico toldo para evitar el Sol cuando los niños eran sacados a la terraza,  pero de estas salas hablaremos  en otros  comentarios, dada la importancia de las mismas.

Tenemos ya el Sanatorio Marítimo en condiciones de ser habitado. La prensa local y regional se hacen eco de esta realización y de esta gran obra, todos esperan con gran ansiedad el día de su inauguración. A través de estos medios se invita a todos los asturianos a colaborar con esta magnífica obra y los fines que con ella se pretende. Una vez más el pueblo gijonés y el pueblo asturiano en general se vuelcan con aportaciones y suscripciones. Estamos en el mes de junio del año 1945. El Sanatorio Marítimo es ya una realidad y pronto, muy pronto va a comenzar esa ardua y generosa tarea para la que ha sido fundado. 

Gerardo Alonso Matias.

martes, 22 de julio de 2014

Piedra sobre piedra

Al girar este Blog sobre el Sanatorio Marítimo desde su fundación, hasta nuestros días,  me ha parecido muy conveniente traer el recuerdo de aquellas personas, que fueron fundamento y causa de su  fundación. Quiero en primer lugar destacar la vida de aquel viejo anciano  y de su nieto, que en los turbulentos días de la contienda civil fueron pacto de la incomprensión y del odio, que entonces se respiraba.

D. Bernardo Alfageme fue un recio castellano nacido en el pueblo zamorano de Vezdemarban, villa agrícola cercana a la ciudad de Toro.  Cuando solamente contaba 17 años abandonó su pueblo natal en busca de nuevos horizontes y fijó su residencia en Candas. Hombre trabajador y emprendedor se lanzó al mundo industrial y creó una empresa conservera, que se denominó Conservas Alfageme, más tarde sería la fábrica de sidra achampanada  etc . Luego saltaría  a la ciudad de Vigo y seguiría progresando y ampliando sus fábricas conserveras.

Hermenegildo Alfageme, nieto de D. Bernardo e hijo de D. Hermenegildo, había nacido en Candas  y a los pocos años fue a residir con su familia a Vigo, cursó los estudios del Bachillerato en el colegio de La  Inmaculada de Gijón y la carrera de Comercio en la misma ciudad gijonesa. Siempre vivió muy unido a su abuelo y ambos regentaban sus negocios candasinos.  Ambos fallecieron aquel negro 21 de Septiembre del año 1936 víctimas de la incomprensión, y por qué no, barbarie, como tantos otros. Sus restos mortales descansan en la ciudad de Vigo.

Las primeras gestiones para llevar a cabo la construcción del Sanatorio Marítimo fueron llevadas por el H. Provincial de Castilla, Claudio Pina y D. Hermenegildo Alfageme, quienes acuerdan levantar un Sanatorio hospital para “niños lisiados pobres, en el mismo lugar donde fallecieron sus antepasados”. Presentaron el proyecto al Alcalde de Gijón D. Paulino Vigón, quien acogió el proyecto con todo calor y entusiasmo y prestó toda su colaboración, comprometiéndose como Presidente del Ayuntamiento a agilizar los pasos a seguir. El día 7 de Mayo del año 1942 el Ayuntamiento en sesión plenaria aprobaba el proyecto y concedía 100.000 pesetas con destino a la adquisición de los terrenos. Se comprometía, además, con una subvención anual de 10.000 pesetas, una vez que la obra sea un hecho.

El campo donde se habían de tomar los terrenos necesarios en La Eria del rio Piles, eran propiedad del Conde de Revillagigedo.  Antes de finalizar el año 1942 se realizan todas las operaciones de adquisición de los terrenos, no sin cierta dificultad  y D. Manuel del Busto, arquitecto gijonés se hace cargo de  la obra de construcción, que se inicia con la entrada del año 1943. Sería el día 6 de Marzo del mismo año cuando con gran solemnidad el Obispo de Oviedo Ilmo. Sr. D. Manuel Arce Ochotorena bendice los terrenos y se coloca la primera piedra. 

Al acto acudieron todas las autoridades civiles y militares así como D. Hermenegildo hijo de D. Bernardo y padre de Hermenegildo, quien en sentidas palabras dijo: “Fue mi primer pensamiento perpetuar la memoria de mi padre y de mi hijo dedicando todos mis edificios de Candas a Instituciones benéficas, mas no habiéndose podido realizar, decidí hacerlo aquí donde también juntos ofrendaron sus vidas”. Conocida la abnegación y sacrificio de los Hermanos de San Juan de Dios a ellos me dirigí en la ciudad de Vigo para llevar a cabo mi pensamiento y les propuse levantar aquí este Sanatorio Marítimo para niños pobres y enfermos, contribuyendo a ello con el importe de todos mis edificios de Candas y con la sola condición de ostentar en la fachada los nombres de San Bernardo y San Hermenegildo. A lo que el H. Provincial contestó: “Nuestro Sanatorio Marítimo será destinado única y exclusivamente para niños lisiados pobres. Serán admitidos, desde luego, todos aquellos pequeñuelos que llamen a sus puertas en demanda de amparo y socorro, sin otro requisito ni recomendación, que ser pobre y enfermo”. 

Gerardo Alonso Matías

viernes, 11 de julio de 2014

¡¡ Qué tiempos aquellos!!



Situémonos en los años 40; esa década es recordada por todos los españoles como la más amarga y penosa de la primera mitad del siglo XX. Aunque la guerra civil ha finalizado, en España y en Asturias no se vive en paz. Con la guerra se rompen todos los valores cívicos y éticos más elementales. Podemos afirmar, que existe una raya divisoria entre los vencedores y los vencidos. El odio entre los unos y los otros ha alcanzado cuotas tan altas, que la palabra perdón ha desaparecido del lenguaje cotidiano. Abuso de autoridad, humillación del subordinado, salario miserable, jornada laboral agotadora… son los condimentos que más mella hacen en la clase trabajadora.

En el campo educativo las consecuencias de la guerra fueron irreparables; el cuerpo de maestros, sobre todo en la enseñanza primaria, ha sido meticulosamente purgado por el nuevo régimen y las aulas están presididas por los retratos de Franco y José Antonio Primo de Rivera. Las penurias de la guerra afectan a la mayoría de la población, sobre todo a los niños. Estos acuden a la escuela no sólo con hambre en sus estómagos, sino también con sus cabezas rapadas y semidescalzos.
Para intentar paliar esta situación de desesperanza colectiva, el Estado ha tomado medidas ineficaces tales como la politización y la distribución de alimentos por medio de las cartillas de racionamiento. Estas políticas no sólo acentúan la pobreza sino que también promueven la aparición de la típica picaresca española y el consiguiente florecimiento del negocio del estraperlo, dominado, cómo no, por gente desaprensiva y sin escrúpulos.
En Asturias el hambre provoca que los jóvenes busquen el sustento por los pueblos y aldeas de la región, e incluso se aventuren a marcharse más allá del Pajares, yendo los más afortunados a hacer las Américas, tal y como hicieron sus ancestros, y los menos afortunados, de jornaleros por el resto de La Península Ibérica a cambio de unas condiciones y salarios de miseria. 
El descontento es palpable en la ciudadanía; el control policial y la represión son severos. Quizá por ello, o quizá como política del Régimen, el pueblo llano disfruta de los espectáculos tradicionales como las ferias taurinas o de los acontecimientos deportivos, que ganan, cada día, más adeptos. Surgen nuevos héroes nacionales como Bienvenida o Manolete y nuevos ídolos locales como Herrerín,  Emilín,  Pena o  Luisín.
El auge de los espectáculos taurinos y deportivos no acalla, sin embargo, el espíritu rebelde presente en los asturianos. Existen conatos de rebeldía, principalmente protagonizados por mujeres, durante estos años austeros de miseria y de silencio. No obstante, la respuesta y el apoyo social son muy débiles. La dictadura ejerce un demagógico paternalismo sobre la población, y ésta, temerosa de las represalias y hastiada de años de lucha en balde, la acepta.
En esta década tenebrosa, cabría destacar dos hechos positivos; el primero fue importante en el terreno religioso y fue el traslado de La Cruz de La Victoria a la catedral de Oviedo. El segundo no sólo fue determinante en el terreno práctico, sino que también se integró como parte fundamental del pueblo de Gijón, y no fue otra, que la llegada de los Hermanos de San Juan de Dios a la villa marinera, fundando El Sanatorio Marítimo.


Gerardo Alonso Matías.