Mostrando entradas con la etiqueta asturias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta asturias. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de agosto de 2014

Poliomielitis

 Poliomielitis.

El Sanatorio Marítimo, como decíamos en nuestro anterior comentario, desde un principio, caló muy hondo en la población asturiana. Las visitas al centro eran incesantes, jóvenes y adultos, quieren ver y conocer a los niños del Marítimo y quieren compartir un rato de su tiempo, con nuestros niños.
Las visitas médicas cada día, que pasa, van en aumento. Los nuevos ingresos en el hospital no cesan de aumentar. Ya se han sobrepasado las cien camas, que se habían preparado en las dos salas, la Sala de San Rafael y la Sala de San Paulino. La dirección del Centro se plantea la posibilidad de solicitar al Ministerio de Educación y Ciencia un maestro de primaria, que se responsabiliza de las tareas escolares y marque las pautas de escolarización, que nuestros niños tienen que seguir. Las edades de los niños  son muy variadas y a todos hay que atender. La  ayuda  de los  Hermanos va a ser imprescindible en el buen funcionamiento de la vida escolar. Nuestros niños en su mayoría proceden de  Las Cuencas mineras, aunque los hay también de los más apartados rincones de nuestra Asturias.


Los niños están felices y contentos.



















La Poliomielitis sigue siendo la enfermedad principal de nuestros pacientes, aunque también el mal de Pott, y las malformaciones de columna abundan en su mayoría.
La poliomielitis es una enfermedad infecciosa causada por un virus, que vive en la garganta y el tracto intestinal. Con frecuencia se transmite de persona a persona por medio del contacto con las heces de una persona infectada y también puede propagarse por medio de las secreciones de la boca o la nariz. La polio era muy común en los Estados Unidos y enfermaba de gravedad a miles de personas cada año antes de que se empezara a aplicar la vacuna en el año 1955. La mayoría de las personas infectadas con el virus de la polio, no presentan síntomas; sin embargo, para menos del 1% de las personas que desarrollan parálisis, puede provocar discapacidad permanente e incluso la muerte. La vacuna contra la polio puede administrarse al mismo tiempo que otras vacunas. La mayoría de la gente debe vacunarse contra la polio en la infancia. En España en estos años aún no había llegado la vacuna  y eso hizo que muchos de nuestros niños adquirieran dicha enfermedad.

Sir Percival Pott, en 1779, reconoció la giba dorsal, el absceso osifluente y los trastornos neurológicos como del mismo origen etiológico, lo que se conoce como Mal de Pott. Los síntomas de esta enfermedad se detectan cuando el niño se siente con falta de fuerzas, decaído, pérdida de apetito, de peso y con fiebre vespertina

Grupo de niños gijoneses visitan el Sanatorio Marítimo.















Giba dorsal aparece en la región torácica. Se aprecia especialmente al examinar el dorso lateralmente, que es de ángulo agudo, a diferencia de la giba del dorso redondo, y de la escoliosis, que es unilateral. Se produce por derrumbe anterior de los cuerpos vertebrales. El diagnóstico y tratamiento oportunos evitan esta complicación.
El tratamiento médico era de reposo en cama el primer tiempo, para que el paciente responda en mejores condiciones a la agresión del bacilo tuberculoso y descargue el peso del cuerpo sobre   las vértebras comprometidas. Inmovilización: corsé, cuando se autoriza levantarse y existe riesgo de aplastamiento vertebral. Régimen alimenticio normal. Fármacos antituberculosos, es lo más importante y a veces es lo único que se usaba.
Nuestros niños estaban en su mayoría encamados. La cama era su mesa de estudio, su patio de recreo, su comedor, su sala de estar, la cama para nuestros niños lo era todo.  

Gerardo Alonso Matías.


martes, 5 de agosto de 2014

Después de la inauguración..

Pasadas las celebraciones de la inauguración del  Centro, El Sanatorio Marítimo inicia una nueva vida. Son más de 40 los niños, que ya están hospitalizados y como dijera el Padre Provincial el día de la inauguración, en este Hospital serán recibidos cuantos niños enfermos y pobres llamen a sus puertas y sufran desviación de la columna vertebral, padezcan lesiones de cadera, tumores blancos, mal de Pott, parálisis infantil, procesos fistulares, pies zambos, poliomielitis y tantas otras deformaciones congénitas, propias de la especialidad ortopédica a la cual se dedicará el Sanatorio. Contará con los adelantos más modernos de la ciencia médica,  para conseguir la rehabilitación de tantas pobres criaturas, que habitan en nuestros pueblos y ciudades, en cualquier lugar de Nuestra Asturias. 
Sala de San Rafael una tarde de día de fiesta.
Muchos de estos procesos curativos son de una larga duración  y de una marcada lentitud; en la mayoría de los casos, seran años de internamiento. Pues bien, mirando por el bien de los niños y de sus familias, La Orden Hospitalaria de San juan de Dios, aprovecha este hermoso tiempo para dar a los niños hospitalizados y en sus propias camas, dentro de las salas, que se convierten de esta manera en escuela, la educación primaria y se les imparte, al mismo tiempo, la formación religiosa adecuada a sus edades. Se está comprobando que muchos de estos niños a su ingreso en el Sanatorio, no conocían ni el abecedario  y mucho menos la aritmética. Pues bien, en el tiempo que dure su ingreso en el Hospital, Los Hermanos Hospitalarios se encargarán de impartir dichas enseñanzas para que los niños cuando se les de el alta médica, salgan del Sanatorio Marítimo, con unos conocimientos,  acordes a su edad.
Mediante el ejercicio de la caridad, bien entendida, La Orden Hospitalaria ha cumplido siempre con uno de sus lemas favoritos: “el ir a las almas por los cuerpos”, sin cuyo postulado espiritual, carecería de sentido La Orden Hospitalaria.

Recordemos lo que el Santo Padre Pio V dijo al presentarle Los Estatutos para su aprobación: “Esta es la flor que faltaba en el ameno jardín de la Iglesia.”
Muchos os estaréis preguntando: Para llevar a feliz término el funcionamiento de este nuevo hospital, Sanatorio Marítimo, con qué capital se maneja?  El P. Provincial se hizo esta misma o parecida pregunta en el día de su inauguración y él mismo se dio la respuesta: “Contamos con el mismo capital, ni más ni menos, que hace más de cuatrocientos años legara nuestro glorioso Padre Fundador, San Juan de Dios, ninguno”.
Confiamos plenamente en La Divina Providencia, en las limosnas y en las suscripciones, que las gentes de Asturias nos están otorgando.

A partir de ahora, cuatro Hermanos Hospitalarios recorrerán diariamente los pueblos de Asturias informando de lo que es el Marítimo y recabando limosnas para poder sostener los gastos del Hospital y así poder atender a nuestro chicos hospitalizados. El Marítimo será similar a otros centros-hospitales de la Orden de San juan de Dios repartidos por la geografía nacional, San Rafael de Madrid, San Juan de Dios de Barcelona, San Juan de Dios de Córdoba, Santa Clotilde de Santander, Jesús del Gran Poder en Sevilla, San Rafael de Vigo, San Juan Grande de Jerez de La Frontera, San juan de Dios de Granada… cuyos ciudadanos de esos lugares, les mantienen y apoyan con sus limosnas y suscripciones.

En Asturias Los Hermanos de San Juan de Dios patean a diario toda la provincia y en todos los sitios van explicando la obra del Sanatorio Marítimo. La respuesta en todos los lugares es muy positiva. Por toda Asturias fue llevado el mensaje, éste caló muy hondo, sobre todo, en  Las Cuencas Mineras del Caudal y del Nalón, donde la clase trabajadora y minera respondió admirablemente. Con gran orgullo contaba un Hermano limosnero, que en uno de los pueblos del Concejo de Langreo, un minero se hallaba ausente en una de las reuniones generales, que un Hermano había tenido en Sama de Langreo, pero oyó hablar con gran  entusiasmo en el chigre de la visita del fraile y el ofrecimiento desinteresado, que hacía el religioso de su Sanatorio para los hijos del pueblo y como esto ocurría en el preciso momento de pasar por allí el fraile, este minero se acerca al religioso  y le dice: “Padre, como verá  Usted, yo soy un obrero y padre de doce hijos. Anóteme como socio de su obra con una peseta mensual. Poco es, Padre, lo comprendo, pero no puedo más. Cuando venga Vd. por aquí para cobrar la suscripción de los demás, no deje de pasar también por mi casa. Quién sabe si algún día necesitarán mis hijos de sus servicios, y aun cuando así no fuera, gustoso le daré la peseta mensual para cualesquiera otro de mis compañeros, que tenga esta desgracia.”

Gerardo Alonso Matías.